¿DEBO PERDONAR A QUIEN ME HIZO MUCHO DAÑO?
La Biblia anima al perdón incluso en situaciones muy dolorosas, pero es importante entender qué significa realmente perdonar según esta enseñanza. Mateo 18:21-22 registra a Pedro preguntando cuántas veces debe perdonar, y Jesús responde con una cifra que simboliza «sin límite» (setenta veces siete).
Sin embargo, perdonar no equivale a fingir que el daño no importó, ni a exponerse de nuevo al peligro sin protección. Proverbios 4:23 anima a cuidar el corazón «sobre toda cosa guardada», lo cual incluye protegerse de relaciones dañinas.
El perdón bíblico es, ante todo, un proceso interno de liberar el peso del resentimiento, no necesariamente una reconciliación automática con la otra persona.
Este proceso rara vez es instantáneo — puede tomar tiempo, oración, y en muchos casos acompañamiento terapéutico o espiritual, especialmente cuando el daño fue muy profundo. No hay culpa en que este proceso sea lento.