¿DEBO TEMERLE A DIOS?
El «temor de Dios» es un concepto bíblico que suele malinterpretarse como miedo aterrador, cuando en realidad se refiere más a una reverencia profunda, respeto y asombro, no a un temor paralizante como el que se siente ante una amenaza.
Proverbios 9:10 enseña que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría — es decir, se presenta como algo positivo, base de una vida sabia, no como algo negativo a evitar.
1 Juan 4:18 aclara algo importante: el amor perfecto echa fuera el temor, sugiriendo que a medida que se profundiza la relación con Dios, el miedo (en el sentido de terror) da paso a una confianza basada en el amor, no en el pavor.
Esto se puede entender como el respeto que se siente hacia alguien admirado profundamente (como un padre sabio y bueno), no como el miedo que se siente hacia alguien peligroso o amenazante.