¿ES EGOÍSTA PEDIRLE A DIOS QUE NO ME PASE ESTO A MÍ?

No, no lo es. Pedir alivio, protección o que algo doloroso no ocurra es una reacción humana natural, presente en textos religiosos de muchas tradiciones, incluidas oraciones de figuras centrales dentro de esas mismas religiones en momentos de sufrimiento.

El miedo al dolor propio no es egoísmo, es instinto de supervivencia y cuidado personal.

Sentir esa necesidad de pedir alivio no le resta valor a la empatía que también puedas sentir por otros que sufren — ambas cosas pueden convivir sin contradicción.