¿EXISTE UNA RAZÓN DETRÁS DE CADA PÉRDIDA?

Depende de la creencia de cada persona. Algunas encuentran consuelo real en pensar que hay una razón, aunque no se entienda en el momento.

Otras sienten más honestidad en aceptar que algunas pérdidas simplemente ocurren, sin una razón que las explique — y eso no las hace menos dolorosas ni más fáciles de sobrellevar.

No hace falta encontrar «la razón» para poder sanar. El proceso de duelo puede avanzar igual, con o sin una explicación que satisfaga la pregunta del porqué.