¿LA SAL ROSADA DEL HIMALAYA REALMENTE TIENE MENOS SODIO?

No de forma significativa. Aunque se promociona como una alternativa «más saludable», su contenido de sodio por gramo es muy similar al de la sal común de mesa.
La diferencia principal está en su origen, textura y en trazas de minerales (hierro, que le da el color rosado, entre otros) presentes en cantidades muy pequeñas — no lo suficiente como para tener un impacto nutricional relevante.
Si buscas reducir el sodio en tu dieta, cambiar el tipo de sal no resuelve eso: lo que ayuda es reducir la cantidad total usada y el consumo de alimentos ultraprocesados, que son la principal fuente de sodio oculto.