¿LOS SUPLEMENTOS VITAMÍNICOS PUEDEN SER DAÑINOS?

Sí, especialmente cuando se toman sin necesidad real o en dosis altas por cuenta propia.

A diferencia de la creencia común de que «las vitaminas nunca hacen daño», algunas son solubles en grasa (como A, D, E, K) y se acumulan en el cuerpo, pudiendo llegar a niveles tóxicos con el uso excesivo prolongado.

Incluso vitaminas solubles en agua, en dosis muy altas, pueden causar efectos secundarios o interferir con medicamentos.

La forma más segura de tomarlas es cuando hay una deficiencia confirmada por análisis, no «por si acaso» o porque se popularizaron en redes sociales.