¿POR QUÉ DIOS PERMITE EL MAL EN EL MUNDO?

Esta es una de las preguntas teológicas más antiguas y difíciles, conocida como «el problema del mal». La teología cristiana ofrece varias explicaciones, sin que exista un consenso absoluto entre todas las tradiciones.

Una de las explicaciones más comunes está relacionada con el libre albedrío: Génesis 1-3 describe a la humanidad con libertad real de elegir, y esa misma libertad hace posible tanto el bien como el mal causado por decisiones humanas.

Otra perspectiva señala que vivimos en un mundo «caído» (afectado por el pecado desde sus orígenes, según Génesis 3), donde el sufrimiento y el mal son parte de una realidad rota que espera restauración futura, prometida en pasajes como Apocalipsis 21:4.

Ninguna explicación elimina completamente el dolor que genera esta pregunta cuando se vive de cerca. Lo que la Biblia sí sostiene con firmeza es que el mal no tendrá la última palabra: Romanos 8:28 promete que, en medio de todo, Dios obra para bien de quienes le aman.