¿POR QUÉ UNAS PERSONAS SUFREN MÁS QUE OTRAS?

No hay una explicación única: influyen factores biológicos, sociales, económicos, familiares y hasta el simple azar de las circunstancias que le tocan vivir a cada persona.

La vida no reparte el sufrimiento de forma equitativa ni según ningún criterio de justicia visible.

Esto no significa que quien sufre menos «hizo algo mejor», ni que quien sufre más «hizo algo mal» — son ideas que buscan darle un orden lógico a algo que, muchas veces, simplemente no lo tiene.

Reconocer esta falta de «justicia aparente» puede doler, pero también libera de la carga extra de buscar una culpa donde no la hay.