¿QUÉ ES EL ESPÍRITU SANTO?

Dentro de la doctrina cristiana de la Trinidad, el Espíritu Santo es la tercera persona de Dios (junto al Padre y al Hijo), descrito como una presencia activa en la vida de los creyentes, no como una simple «fuerza» impersonal.

Juan 14:26 lo describe como un consolador, enviado para enseñar y recordar todo lo que Jesús enseñó. Gálatas 5:22-23 habla del «fruto del Espíritu»: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza — cualidades que se cree que el Espíritu va formando en la vida de quien cree.

Romanos 8:26 añade algo consolador: el Espíritu ayuda en la debilidad humana, e incluso intercede cuando la persona no sabe cómo orar o qué pedir.

Para la fe cristiana, esto significa que la presencia de Dios no se siente como algo externo y lejano únicamente, sino como una presencia que puede acompañar internamente, incluso en los momentos donde las palabras faltan.